Ministerio Carcelario

El ministerio carcelario comienza simplemente como una cobertura espiritual, en forma individual hacia algunos jóvenes privados de su libertad, los cuales llegaban a esa situación por conflictos personales o por su adicción a las drogas.
A través del Ministerio de Torre de Oración, fue creciendo la demanda de asistencia espiritual, debido a que los familiares de detenidos solicitaban que estos sean visitados y aconsejados.
En una de esas visitas a un interno de un penal de la Ciudad de Rosario, sucedió algo que marco un inicio, mientras se le compartía de la palabra a este joven, se acercaron dos jóvenes mas, quienes, luego por su propia cuenta elevaron una nota al jefe de esa dependencia, solicitando un permiso especial para que nosotros pudiésemos ingresar en días fuera del horario de visita y de esa manera poder tener un tiempo exclusivo para la predicación del evangelio.
Esta fue la manifestación del obrar de Dios, de repente nos encontramos con las puertas abiertas, las cuales nunca nadie las podrá cerrar.
Después de esa primera etapa, entendí que había un llamado del Señor y lo compartí con el Pastor Carlini, quien extendió su bendición este incipiente ministerio.
Desde entonces comenzamos a compartir con algunos hermanos, la obra de evangelización en otros penales de la ciudad de Rosario.
Al tiempo recibimos una carta de un hermano interno de la cárcel de Coronda, solicitando seguir recibiendo la cobertura espiritual que habíamos comenzado antes de su traslado a esa unidad penitenciaria. Así fue que con el grupo de Santuario de Fe, nos unimos al trabajo que ya estaban realizando otras iglesias allí en Coronda.
A través de estos años, por la gracia de Dios la perseverancia de un grupo precioso de hermanos, siervos fieles del Señor, hemos visto frutos que exaltan el nombre de Cristo, vidas y familias transformadas.
Para hacer un trabajo más efectivo en el trato con los internos, solicitamos a las autoridades un primer contacto con las comisarías (primer lugar de detención) para que cuando sean trasladados a la cárcel, se le haya compartido de la palabra de Dios.
De esta manera iniciamos una experiencia piloto en la Seccional Nº 14 que es la que corresponde a la zona donde esta ubicada nuestra iglesia.
Toda la comisaría se transformo en un penal de detención cristiano, donde los 45 detenidos todos han aceptado a Jesucristo. Allí, se ora, se canta, se ministra. Incluso en ocasiones los policías entran al penal a orar con los detenidos. Las autoridades observan que esta cooperación de la iglesia en su trabajo les hace más liviana la tarea y han solicitado usar este mismo modelo en otras comisarías.
Actualmente Santuario de Fe compone un ministerio unido carcelario evangélico Cristiano, el cual esta dando asistencia espiritual y social a unas aproximadamente mil almas, que ya pasaron de muerte a vida.
Este trabajo ha impactado muy fuerte en las mas altas esferas de gobierno y estamos confiando en la ayuda de Dios para lograr un trabajo en conjunto con las autoridades y así llegar a cubrir otras necesidades básicas para las familias de los internos.
Podemos decir: hasta aquí nos ayudo el Señor y ha sido muy bueno con nosotros.
De parte de todos los hermanos que componemos este ministerio, agradecemos a Dios, al ministerio Santuario de Fe por el apoyo y sus oraciones. Un agradecimiento al Pastor Eduardo Rivello y Oscar Sensini, pioneros en la obra carcelaria. Una mención especial al pastor Juan Zucarelli, precursor en una instalación de pabellones cristianos en diferentes unidades penitenciarias de la provincia de Buenos Aires, quien nos brindo su apoyo siempre.
A lo largo de estos años hemos visto como el obrar de Dios ha dado fruto, transformado vidas y familias enteras.