Escuela Primaria Fuente de Vida
Los sueños de Dios se hacen realidad en los corazones de los siervos sensibles a cumplir la voluntad del Señor, como lo hizo nuestro pastor Norberto Carlini que permitió que se abrieran las puertas para la educación de enseñanza elemental de niños. De esta manera se cumple lo que dice el Señor:”Dejad a los niños venir a mi y no se lo impidáis, porque de los tales es el reino de los cielos”.
Faltaban dos mese para culminar el año 1987 cuando el Pastor Carlini pregunto ¿Qué se necesita para abrir una escuela? Al analizar lo que necesitábamos llegamos a la conclusión de que no teníamos un lugar físico, ni docentes y lo mas importante no sabíamos si existían los actores principales que eran los niños; pero una expresión salio a luz y esta fue: “Tenemos al Espíritu Santo”. Basados en esta verdad, se comenzó a poner en funcionamiento la acción de apertura.
El nombre de la Escuela es Fuente de Vida, entendiendo que marcaba el sentido del servicio a la comunidad al llegar a ser una Fuente de Vida por medio de Jesucristo.
Una de esas tardes en que nos reuníamos, observamos que los hermanos de la iglesia estaban mudando las ultimas cosas para el terreno nuevo, y allí fue que nos dimos cuenta que quedaba el edificio desocupado a partir del mes de Diciembre. Ante tales acontecimientos decidimos llamar a los dueños del ex-templo, buscando conseguir algún beneficio. Levantamos el tubo del teléfono y dijimos “en el nombre de Jesús” y del otro lado una voz suave contestó que quizás seria posible el préstamo de dicho edificio.
Pasadas las 24 horas tuvimos una respuesta más que grata, que nos prestarían la propiedad por el término de dos años. Y para la Gloria de Dios al termino de dos años se concreto la compra con un precio siete veces menor al valor real.
Corría el mede de enero de 1988 y comenzaban a llegar al lugar, todo tipo de muebles, mesas, armarios, roperos, cómodas, sillas, escritorios, canastos, juguetes, útiles, ropa en desuso, cuadros, libros, en definitiva la campaña era “todo lo que sobra en su casa, envíelo a Fuente de Vida”.
El 14 de marzo de 1988 las puertas fueron abiertas a lo 160 alumnos que hicieron posible el funcionamiento de la escuela, ya que por primera vez la campana dejaba volar su sonido por todo el ámbito.
Un mes después se inauguro oficialmente la escuela, en donde la letra de la canción que había compuesto un hermano de la iglesia confirmaba que Fuente de Vida ya era una realidad.
Ese día también envolvieron el lugar las notas de la canción que se había elegido como el himno que nos representaría como escuela cristiana. Señor, Mi Dios.
En los primeros años el crecimiento de la matricula de los alumnos fue explosivo. En la actualidad la escuela con 780 alumnos que convergen no solo de la cercanía, sino de barrios alejados y de cuatro localidades aledañas a nuestra ciudad.
Nuestra escuela es privada incorporada a la enseñanza oficial dependiente del Ministerio de Educación de la Provincia de Santa Fe, funciona el Nivel Inicial (Jardín de 4 y 5 años) y Educación General Básica (desde 1º a 9º año) sumando un total de 29 secciones distribuidas en el turno mañana y turno tarde.
Mucho se podría seguir diciendo, sobre todo los testimonios de muchas familias alcanzadas por el poder de Dios a través de sus hijos al llevarles el mensaje que recibían diariamente o como personas que conocieron la escuela y fueron impactadas.
Para concluir, queremos transcribir una parte del Ideario que conforma El Proyecto Educativo Institucional (P.E.I.):
“Sabiendo que el niño se llama Hoy, es que proyectamos una obra destinada a la infancia, que no podemos demorar, pues el niño aunque representa el futuro de un pueblo tiene necesidades inmediatas y urgentes. Y queremos en esta etapa decisiva de su vida, atenderlos en sus aspectos de integración espiritual, física e intelectual. En lo intelectual se formaran hombres pensantes, participativos, expositores y no meros oidores; en lo físico reconocerán y guardaran su cuerpo de vicios, y en lo espiritual descansaran en el Todopoderoso. Se detallan algunas de las ideas fuerzas que guían nuestro quehacer:
Formar niños con un corazón limpio y recto ante Dios
Vivenciar la fe en cada instante de la vida institucional
Servir al niño no solo en su persona sino también como parte de una familia

